A por los 30 megas.
La Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) ha dado un nuevo giro a la tuerca de la regulación de banda ancha y las redes de fibra óptica. El texto de la nueva propuesta aprobado el pasado jueves por el consejo del órgano regulador entrará en vigor el mes de diciembre, después de conocer los comentarios y alegaciones remitidos por los operadores.
Respecto a las propuestas reguladoras de mayo y julio, la CMT introduce cambios que afectan a Telefónica y benefician a sus más directos competidores. De esta forma y siguiendo criterios comunitarios de neutralidad tecnológica, la nueva regulación establece que el incumbente está obligado a ofrecer un oferta mayorista de acceso indirecto a internet (sobre cobre o fibra óptica) de hasta 30 megas de velocidad a los operadores alternativos para que éstos puedan replicarla entre sus abonados.
A partir de diciembre, Telefónica dispondrá de dos meses hábiles para presentar una propuesta de precios de referencia para acceder a sus canalizaciones.
No abrir la red.
Sin embargo, el órgano regulador se mantiene firme en su decisión de no obligar a Telefónica a abrir su red de fibra óptica a la competencia por razones de carácter técnico -deshilachar los mazos resultaría muy complejo- y la limitada cobertura nacional. Para compensar esta frontera de acceso e incentivar la inversión, Telefónica deberá compartir sus infraestructuras de obra civil (cámaras, arquetas, canalizaciones, postes y conductos) con precios orientados a costes. En caso de que no sea posible por razones técnicas o de espacio, tendrá que ofrecer a sus competidores soluciones alternativas como la posibilidad de utilizar fibra sin uso.
A partir de diciembre, Telefónica dispondrá de dos meses hábiles para presentar una propuesta de precios de referencia para acceder a sus canalizaciones. Asimismo, tendrá que facilitar a la competencia información sobre estas infraestructuras para ayudar a planificar sus despliegues. En el caso concreto de despliegues de fibra hasta el domicilio del abonado o nodos próximos, el incumbente tendrá la obligación de informar con seis meses de antelación sobre el área de cobertura, las previsiones de operatividad y mantener esta información actualizada hasta 2010.
Regulación del cableado.
Otro de los aspectos que recoge la propuesta afecta a la regulación del cableado de los edificios. La CMT, junto a Industria, trabaja en un texto que obligará a todos los operadores a compartir las nuevas redes de fibra tendidas en el interior de los edificios. Tras analizar los mercados mayoristas de banda ancha, la CMT no ha encontrado ninguno inferior al nacional, aunque ha identificado dos zonas con diferentes presiones competitivas sobre el incumbente, en las que propone fijar obligaciones distintas según el grado de competencia.

