Las operadoras discrepan del primer borrador antipiratería
La organización española que integra a las principales empresas de telecomunicaciones que operan en el mercado nacional (Redtel) han tardado poco en pronunciarse en contra del primer redactado del texto que estos días ha hecho público la Comisión Europea, fruto de los primeros resultados del Acuerdo Comercial Antipiratería (ACTA), que se está negociando entre los países más ricos del mundo, como los integrantes de la Unión Europea, Estados Unidos, Japón o Corea.
En concreto, Redtel ha encontrado sorprendente que el borrador no contenga “ninguna mención a crear oportunidades de comercio” y ha criticado que no “sólo se ocupe de medidas penalizadoras”, sin tener en cuenta que el problema es que no hay una oferta legal de contenidos.
En este sentido, la asociación entiende que cualquier intento de resolver el asunto de la piratería con medidas coercitivas y restrictivas está condenado al fracaso.
Por otro lado, si nos centramos en lo que expresa el texto, el documento hace hincapié también en las falsificaciones, apuntando que se van a dar facilidades a los creadores europeos para que denuncien a cualquier tipo de infracción en este ámbito más allá de las fronteras de su país de origen.
No obstante, también se ha aclarado que el tratado final no obligará a los gobiernos a cortar el acceso a Internet a aquellos usuarios que descarguen de forma continuada archivos protegidos por derechos de autor, sino que mantendrá este poder, únicamente, en manos del estamento judicial.
El borrador del ACTA se puede descargar de manera gratuita a través de esta página web y es el primer resultado de duros meses de negociación (desde 2008 que se arrastra el proceso), entre los diferentes países industrializados del mundo, como Estados Unidos, Japón, Australia y los veintisiete de la Unión Europea.
En principio, si nada se tuerce, se espera para finales de año el redactado final y definitivo del acuerdo para formalizar y oficializar la lucha contra la piratería en el mundo.
Sin embargo, a pesar de tener el texto, el debate sobre la piratería seguirá vivo entre los detractores de la piratería y sus partidarios.

