Telefónica.La caída de la demanda de nuevas altas de líneas de banda ancha fija se mantiene. Si en el tercer trimestre de 2007 la demanda cayó un 29%, en octubre y noviembre del pasado año, el descenso fue del 25%. Ante este panorama, las operadoras están reforzando su lanzamiento de productos con la idea de alcanzar todos los nichos posibles de mercado.

Telefónica, que sigue controlando más de un 56% de la cuota total de banda ancha, ha decidido en los últimos meses crecer por arriba y por abajo. Así, hace un mes lanzó su oferta a 10 megas de velocidad, con un precio de 45 euros. Pero poco después decidió, por primera vez desde que está presente en el mercado de ADSL, rebajar el precio de entrada a sus servicios de banda ancha con un producto de un mega de velocidad –su servicio estándar se ha situado ahora en una velocidad de descarga de tres megabytes– por 29,90 euros mensuales.

Ese servicio tiene un límite de descarga mensual de 20 gigas, a partir del cual la velocidad de bajada se reduce a 256 kilobytes. Sin embargo, esa puerta de entrada a los servicios de Telefónica, de casi 30 euros, es todavía demasiado alta para captar a una capa de población que aún no considera útil o necesaria la banda ancha porque su utilización diaria es baja. Para captar ese nuevo mercado y ayudar así a reducir los efectos del frenazo en la demanda, la operadora acaba de relanzar, empaquetándolo junto con una tarifa plana de llamadas a teléfonos fijos, un servicio denominado ADSL Mini, que ofrece el precio de entrada más bajo de la operadora, de sólo 19,90 euros, aunque la limitación de descarga de datos es mucho más severa que la de su hermana mayor y se fija en 2 gigabytes al mes. Cuando se sobrepase ese volumen, Telefónica cobrará otros 5 euros por cada 2 gigabytes adicionales de capacidad.

Con este nuevo producto, Telefónica se coloca por debajo de la media de las ofertas empaquetadas de ADSL barato y tarifas planas de voz que mantienen los operadores históricos en Europa.


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